Ruidos del ascensor o zonas comunes: cómo reducirlos en tu vivienda (2026)

Si tu casa está cerca del hueco del ascensor, del rellano, del cuarto de instalaciones o de una escalera comunitaria, es bastante probable que escuches ruidos del ascensor o sonidos constantes de las zonas comunes. A veces es un zumbido continuo; otras, golpes secos, vibraciones o el típico “clack” al arrancar o frenar. Y lo peor es que, aunque no sea un ruido “fuerte”, al repetirse muchas veces al día termina afectando al descanso y al confort.

La clave para reducir estos sonidos no es “tapar” el ruido, sino entender cómo se transmite: en muchos casos no viaja por el aire, sino por la propia estructura del edificio. Por eso, en esta guía te explico qué tipo de ruido suele generar un ascensor, cómo identificar el origen y qué soluciones funcionan mejor en 2026, desde opciones sencillas hasta aislamiento profesional.


Por qué el ascensor se oye dentro de casa

El ascensor genera ruido por dos vías. La primera es el ruido aéreo: sonidos que salen al rellano o al hueco y se cuelan por puertas, mirillas, juntas o paredes ligeras. La segunda, y más habitual, es el ruido estructural: vibraciones que se transmiten por el forjado, pilares y tabiques como si el edificio fuera un “altavoz”.

Esto explica por qué muchas veces el ruido se oye incluso con la puerta cerrada y sin que haya una rendija clara: no entra “por aire”, entra “por vibración”. En viviendas pegadas al hueco del ascensor, estos ruidos suelen intensificarse por tres motivos: falta de materiales desacoplantes, tabiques con poca masa y puntos de contacto directos entre elementos del ascensor y la estructura.

Qué tipos de ruidos del ascensor son más comunes

Para acertar con la solución, conviene ponerle nombre a lo que estás escuchando. Los más habituales son:

  • Zumbido continuo (motor, variador, resonancia del hueco). Suele notarse más de noche.
  • Golpes secos (arranque/parada, puertas, vibración en guías). Se perciben como “impactos”.
  • Vibración baja frecuencia (retumba en pared/suelo). Es el más molesto y difícil de “tapar”.
  • Ruido de puertas (cierre, roce, vibración del marco). Se asocia a rellano y entrada.

Una pista útil: si al apoyar la mano en la pared notas vibración cuando pasa el ascensor, estás ante ruido estructural y necesitas soluciones orientadas a desacoplar y añadir masa, no solo absorbentes decorativos.

Comprobaciones rápidas antes de invertir en soluciones

Antes de plantear obras o sistemas acústicos, hay pequeñas comprobaciones que ayudan a localizar por dónde entra el ruido y a evitar gastos innecesarios:

  1. Puerta de entrada: si es hueca o tiene holgura inferior, el ruido del rellano entra directo.
  2. Cajetines y rozas: enchufes o registros en paredes colindantes pueden actuar como “conductos” de sonido.
  3. Puntos de contacto: muebles pegados a pared colindante pueden amplificar vibraciones.
  4. Horario: si el ruido se nota más de noche, suele ser motor/vibración (baja frecuencia).

Estas comprobaciones no “arreglan” el problema, pero sí orientan qué solución será más eficaz: sellado, puerta, aislamiento de pared o techo, o intervención estructural.

Soluciones eficaces para reducir ruidos del ascensor (sin grandes obras)

Sellado acústico de la puerta y juntas

Cuando el ruido entra desde el rellano, el primer punto crítico es la puerta. Mejorar el sellado suele dar un cambio real, especialmente con burletes perimetrales y un bajo puerta que elimine la fuga inferior. En muchos casos, también ayuda reforzar el marco con juntas elásticas para reducir vibraciones del cierre.

Cuándo funciona mejor: ruidos de conversación, pasos en el rellano, golpes de puertas y ruido de puertas del ascensor.

Señal de que te conviene empezar por aquí: notas más ruido cerca de la entrada que en el interior de la vivienda.

Aumentar masa en pared colindante

Si tu dormitorio o salón comparte pared con el hueco del ascensor o el pasillo comunitario, añadir masa y desacoplar suele ser más efectivo que “paneles finos”. La solución típica es un trasdosado (pladur) con material absorbente y, si el caso lo requiere, lámina acústica de alta densidad.

Esto no solo reduce el ruido aéreo, también amortigua parte de la vibración si el sistema se instala con perfilería y bandas elásticas.

Tratar el techo si la vibración “retumba”

En viviendas donde el ascensor transmite vibración por forjados, el techo puede actuar como superficie de resonancia. Un falso techo acústico con materiales adecuados reduce el retumbe y mejora notablemente la sensación de confort, especialmente en dormitorios.

Cuándo suele marcar la diferencia: vibración baja frecuencia, golpes en arranque/parada y “rumor” constante.

Soluciones “soft” que ayudan, pero no sustituyen el aislamiento

Hay soluciones complementarias que mejoran el confort, aunque no eliminan el problema de raíz cuando la transmisión es estructural. Por ejemplo: cortinas pesadas en estancias con eco, alfombras para reducir reverberación interior y reorganización de muebles (evitar muebles rígidos pegados a pared colindante).

Son útiles como refuerzo, pero si el ruido viene por estructura, conviene considerarlas solo como apoyo.


CONSIGUE TU PRESUPUESTO DE FORMA RÁPIDA

Tabla comparativa de soluciones según el tipo de ruido

Tipo de ruidoSolución más eficazNivel de mejoraIntervención
Ruido del rellano / vocesSellado + mejora de puertaMedia–AltaBaja
Puertas del ascensor (golpes)Puerta + trasdosado pared colindanteAltaMedia
Zumbido continuo (motor)Trasdosado + tratamiento techoAltaMedia
Vibración baja frecuenciaSistemas desacoplados (pared/techo)Muy altaMedia–Alta
Retumbe interior (eco)Paneles/tejidos/alfombrasMediaBaja

Errores comunes al intentar insonorizar contra el ascensor

Uno de los fallos más frecuentes es apostar por soluciones que “absorben” sonido pero no bloquean transmisión. Por ejemplo, colocar espuma acústica fina pensando que cortará vibraciones estructurales. En ese escenario, la mejora suele ser mínima, porque la vibración sigue viajando por la pared.

Otros errores habituales:

  • Sellar solo un punto y dejar fugas claras en puerta o juntas.
  • Hacer un trasdosado sin bandas elásticas (se crea un “puente acústico”).
  • No tratar el techo cuando el problema real es el forjado.
  • Mezclar soluciones sin diagnóstico y terminar gastando dos veces.

Cuándo conviene una solución profesional

Si el ruido te despierta, si notas vibración en paredes, o si el sonido se mantiene incluso con puertas y ventanas cerradas, lo más eficiente suele ser un diagnóstico. No porque “no se pueda hacer nada”, sino porque la elección del sistema correcto evita obras innecesarias.

¿Por qué el ruido del ascensor se oye más por la noche?

Porque hay menos ruido ambiente y el zumbido/vibración destaca más. Además, ciertos sonidos (baja frecuencia) se perciben más en silencio.

¿Sirve la espuma acústica para el ruido del ascensor?

Puede ayudar con eco interior, pero no suele ser efectiva contra vibración estructural o zumbidos. Para eso se necesita masa y desacople.

¿Qué es más eficaz: aislar la pared o el techo?

Depende del origen. Si el ruido viene del hueco colindante, suele ser pared. Si notas retumbe o vibración “desde arriba”, el techo puede ser clave. En muchos casos funciona mejor una combinación.

¿Se puede reducir el ruido sin obras grandes?

Sí, si el problema es principalmente aéreo (rellano). Si es estructural, normalmente se requiere al menos un sistema desacoplado en pared o techo para notar un cambio real.

Conclusión

Los ruidos del ascensor y de zonas comunes no siempre se solucionan “tapando” sonido, porque muchas veces el origen es estructural. La buena noticia es que, con un diagnóstico correcto, se pueden aplicar soluciones muy eficaces: desde sellado y mejora de puerta hasta sistemas profesionales de pared y techo que reducen zumbidos, golpes y vibraciones.