La humedad por capilaridad es uno de los problemas más persistentes y difíciles de eliminar en viviendas, especialmente en plantas bajas, casas antiguas y edificios sin un aislamiento adecuado en los muros. A diferencia de las filtraciones por lluvia, esta humedad no entra desde arriba ni desde el exterior visible, sino que asciende desde el suelo a través de los muros, como si la pared “bebiera” agua.
El resultado es fácil de reconocer: manchas en la parte baja de las paredes, pintura que se desprende, olor a humedad constante y, con el tiempo, daños estructurales y problemas de salubridad. En esta guía práctica te explicamos por qué aparece la humedad por capilaridad, cómo identificarla correctamente y qué soluciones funcionan de verdad en 2026.

Qué es la humedad por capilaridad y por qué aparece
La humedad por capilaridad se produce cuando el agua presente en el terreno asciende por los poros de los materiales de construcción, como ladrillo, mortero o piedra. Estos materiales actúan como una esponja y permiten que el agua suba lentamente por los muros, incluso contra la gravedad.
Este problema es habitual en viviendas antiguas que no cuentan con una barrera impermeable entre el suelo y los muros, pero también puede aparecer en construcciones más recientes si el sistema de aislamiento es deficiente o se ha deteriorado con el tiempo. El nivel freático alto, los suelos húmedos o una mala ventilación agravan aún más la situación.
Cómo identificar correctamente la humedad por capilaridad
Reconocer la humedad por capilaridad es clave para no aplicar soluciones equivocadas. A diferencia de otras humedades, esta suele concentrarse en la parte baja de las paredes y sube de forma progresiva, formando una línea irregular que va ascendiendo con el tiempo.
La pintura suele ampollarse o desprenderse desde abajo, aparecen manchas blanquecinas (sales) y el problema persiste incluso en épocas sin lluvia. Si la humedad no desaparece en verano ni cambia tras una tormenta, es muy probable que estemos ante un caso de capilaridad.
Por qué no desaparece sola (y suele empeorar)
Uno de los errores más comunes es pensar que la humedad por capilaridad se secará sola con el tiempo. En realidad ocurre lo contrario. Mientras exista contacto directo entre el muro y el terreno húmedo, el agua seguirá ascendiendo de forma constante.
Además, las sales minerales que arrastra el agua cristalizan dentro del muro, rompiendo el revestimiento y debilitando la estructura. Por eso, cuanto más se retrasa la intervención, mayor es el daño y más costosa la solución.
Soluciones efectivas para eliminar la humedad por capilaridad
Crear una barrera antihumedad en los muros
La solución más eficaz y duradera consiste en interrumpir el ascenso del agua creando una barrera impermeable en la base del muro. Actualmente, en 2026, existen sistemas avanzados de inyección de resinas hidrófugas que sellan los poros del material y bloquean la capilaridad desde el interior.
Este método no requiere grandes obras y ofrece resultados permanentes cuando se aplica correctamente por profesionales.
Impermeabilización de muros y zonas bajas
En muchos casos, la barrera antihumedad se refuerza con una impermeabilización de los muros interiores mediante morteros específicos que permiten transpirar al muro sin dejar pasar el agua. Este tratamiento evita que la humedad reaparezca y protege el acabado interior.
👉 Este tipo de intervención suele combinarse con trabajos de impermeabilización para asegurar una solución completa y duradera.
Mejora de la ventilación interior
Aunque la ventilación no elimina la capilaridad por sí sola, sí ayuda a reducir la acumulación de humedad ambiental y acelera el secado de los muros una vez tratado el origen del problema. Una vivienda mal ventilada siempre mostrará los síntomas de forma más intensa.
Reparación de acabados dañados (solo al final)
Un error frecuente es pintar o revestir la pared antes de eliminar la causa. Los acabados solo deben repararse una vez que la capilaridad está controlada, utilizando pinturas transpirables y materiales compatibles con muros antiguos.
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Soluciones que NO funcionan (o solo tapan el problema)
Pinturas antihumedad, deshumidificadores o revestimientos plásticos pueden mejorar el aspecto visual durante un tiempo, pero no eliminan la entrada de agua desde el suelo. En muchos casos, incluso empeoran la situación al atrapar la humedad dentro del muro y acelerar su deterioro.
Diferencias entre capilaridad y otros tipos de humedad
| Tipo de humedad | Origen | Comportamiento | Solución real |
| Capilaridad | Suelo | Sube desde abajo | Barrera antihumedad |
| Filtración | Lluvia exterior | Aparece tras lluvias | Impermeabilización |
| Condensación | Vapor interior | Zonas frías | Aislamiento + ventilación |
Identificar correctamente el tipo de humedad es la clave para aplicar la solución adecuada desde el primer momento.
Cuándo es imprescindible actuar
Si la humedad afecta a más de una pared, si reaparece tras pintar o si el olor es persistente, es señal de que el problema está avanzado. En estos casos, actuar cuanto antes evita daños estructurales y problemas de salud relacionados con moho y bacterias.
Conclusión
La humedad por capilaridad no es un problema estético, sino estructural. No desaparece sola y siempre va a más si no se actúa sobre su origen. La buena noticia es que en 2026 existen soluciones eficaces, duraderas y sin grandes obras que permiten eliminarla definitivamente.
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